Tanta escasez de lluvia, aparte de ser negativa por el agotamiento de las reservas de agua, era una falta de respeto a los gallegos! Y es que si hay algo que nos identifica en el mundo, es la fama de región lluviosa.
Pues bien, lo que va de abril estamos haciendo honor a esa fama, ya que por si no nos había llegado la mojadura pillada el fin de semana anterior en la Subida a Pereiro de Aguiar; la que hemos pillado en el Rallye de Noia ha sido monumental! De hecho, hubo un momento mientras estábamos en la 2ª pasada del tramo de Montemuíño en el que se puso a granizar
A las 6 sonó el despertador. Después de darle un buen puñetazo para apagar ese insoportable ruído, nos levantamos y preparamos para salir camino Noia desde A Coruña. El querido GPS pretendía enviarnos por la autopista hasta Santiago, pero le dijimos que nanai de la china: programamos la ruta más corta hacia Noia, la cual reducía la distancia en casi 20km y además nos ahorrábamos los 5 €urazos que cobran de peaje en el tramo Santiago - A Coruña. Así, nos hicimos una bonita tournèe por el norte de Galicia, pasando por sitios como Arteixo (a ver si este fin de semana por fin pueden hacer el autocross), Carballo o Laracha. Llegando a Noia, el amigo GPS nos hizo lo que vulgarmente se conoce como una buen putada: consideró que la ruta más corta para llegar a Noia era metiéndonos por varias pistas sin asfaltar, completamente bacheadas y embarradas, y con varios árboles caídos que en algún momento casi nos obligan a dar la vuelta. Desde luego, esto de los GPS es muy cómodo, pero a veces te meten en cada aprieto!! Por un momento creímos que nos quedábamos en el barro en una de esas pistas.
Pasado el apuro, conseguimos llegar a un acceso intermedio del tramo de San Paio sin más incidencias. Llegamos justitos, de hecho no vimos pasar a Bamarti; y nos llevamos la sorpresa de siempre: a pesar de la que estaba cayendo y de que eran las 8.30 de la mañana, el tramo estaba hasta los topes de público. Nos metimos donde pudimos e hicimos algunas fotos.
Nos acercamos más tarde hasta Noia, para fotografiar con calma a los coches en el parque cerrado, saludar a algún piloto y desayunar algo. Aquí coincidimos con Bamarti, y con la disculpa de hacerle un par de fotos comenzamos a hablar con él.
Es otro de esos pilotos que tiene fama de gran persona, y de nuevo creemos que es merecida. Nos contó que tal y como estaban los tramos por la lluvia, que no miraba a los tiempos de los evos sino al de Senra; ya que era su referencia. Iba 8 segundos por delante de él en ese momento (despues de 2 pasadas) por lo que estaba satisfechos. Dijo que Senra había sido siempre su ídolo, y que era muy gratificante poder competir contra él hoy en día. También nos enteramos de que la rótula que usó Senra para arreglar el 306 se la dejó él! Es estupendo que haya este buen rollo entre los pilotos gallegos!
Cuando le preguntamos a Bamarti en qué se diferenciaba su Peugeot 306 de el de Senra, nos enteramos de que principalmente se distinguen en que Senra lleva una caja de 7 velocidades y control de tracción; mientras que Bamarti lleva una 6 y no lleva control de tracción, Citando a Bamarti, "o meu coche é basicamente un 127 pero con 300 cabalos".
En el tramo de San Fins, de nuevo había mucho público, pero más repartido así que pudimos colocarnos en buenos sitios para hacer las respectivas fotos.
Aquí nos encontramos con una chica que estaba haciendo fotos al igual que nosotros, aunque su sitio natural hubiese sido detrás de un volante por el tramo adelante; Lorena Abreu.
Estuvimos charlando con ella y sus amigos durante ese tramo, y queremos mandarles un saludo desde aquí a los 4; gente maja si señor!
Ya por la tarde, en el tramo de Outes nos tocó presenciar un espectáculo que (por desgracia) se ha vuelto habitual en los rallyes. Unos borrachos estaban armándola, poniéndose en medio del tramo e insultando a los pilotos cuando pasaban; hasta que uno de ellos insultó sin venir a cuento a otro aficionado que estaba por allí; y este, probablemente ya desquiciado desde hacía rato por el comportamiento de estos chicos, les llamó maleducados y alguna que otra cosa más. El resto de la historia… os lo podeis imaginar, le querían pegar al pobre chaval (y eso que uno de ellos apenas se tenía en pie), apareció una chica de protección civil para llamarlos al orden, la insultaron a ella, y al final vino la Guardia Civil y empapeló a un par de ellos. Nunca nos acostumbraremos a estas cosas, al final será necesario que haya un par de guardia civiles cada 100 metros para que pueda trancurrir tranquilo un rallye!
Hablando de la Guardia Civil, toca reflexión al respecto. Al igual que criticamos que en el Rali do Cocido pusiesen 3 radares móviles en los enlaces y después apenas hubiese guardia civil en los tramos; en el Rallye de Noia ha sido todo lo contrario: no nos cruzamos con ningún radar móvil, y sin embargo había muchos guardias en los tramos. Desde aquí, darles la enhorabuena por su excelente trabajo; así da gusto. De hecho, gracias a ellos no terminaron pegándole al chaval de la historia de antes…
El último tramo fue de película, era increíble estar viendo un rallye con el mar de fondo; qué preciosidad! Eso sí, caía tal chaparrón que el público puso pies en polvorosa una vez pasaron los 20 primeros coches. Y es que la verdad, es estupendo tener semejantes inscripciones en un rallye (más de 130 coches!), pero como espectador hay momentos en que llega a hacerse un poco pesado.
Finalmente, Bamarti se caía del podio por la rotura de un manguito que le hacía perder casi un minuto. El resultado final dejó a Pedro Burgo como ganador, seguido de Luis Penido y de Luis Vilariño. Parece que éste último se va aclimatando poco a poco a ese pedazo de bólido, esperamos que continúe esa progresión. Enhorabuena a los tres!
No queremos despedir este análisis sin comentar el motivo del abandono voluntario antes de comenzar el rallye de Roberto Blach; y es que ha fallecido su madre. Los miembros de YoSoyRallye le damos nuestro más sentido pésame. Ánimo Roberto.
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